Depilación facial

Pinzas para depilar, ¿cuál elijo?

Las pinzas de depilar son un básico en cualquier neceser de cuidado personal. Tanto hombres como mujeres tenemos que retocar, en algún momento dado, ese pelito indeseado que parecía que habíamos depilado. Tener a mano una herramienta adecuada puede ser tu salvación.

En ocasiones ocurre que usamos nuestra pinza, queremos agarrar el pelito, pero parece misión imposible; otras veces, aunque lo hemos “cazado”, a la hora de arrancarlo se parte, dejando la raíz dentro del folículo. ¿Por qué ocurre esto? Debido a que no hemos usado la herramienta más adecuada.

No sirve una misma pinza de depilar para todas las necesidades. Dependiendo de su punta y de su forma, los resultados serán unos u otros. Por decirlo así, hay una pinza para cada tipo de vello. No es lo mismo arrancar un pelo enquistado, que uno que apenas emerge unos milímetros de la piel, a otro que más largo.

En general, podemos hablar de hasta cinco tipos de pinza de depilar diferentes según su punta: recta, redonda, oblicua, cangrejo o fina. Además, puedes encontrar diversos acabados para facilitarte la extracción: el tamaño, el agarre, el material y los extras. ¿Para qué sirve cada una? Te lo desgranamos a continuación.

Pinzas de depilar

Pinzas de punta recta

Proporciona una firme sujeción del vello. Permite que realices un trabajo preciso, por lo que son las más indicadas para pelos de tamaño mediano e incluso los que se encuentran enquistados. Arrancan muy bien el pelo, son cómodas de usar y a penas causan dolor. Verás como consigues buenos resultados aún en las zonas más pobladas.

Pinzas de punta de cangrejo

Son pinzas con la punta recta, pero de corte oblicuo, para ampliar la visión del área. Si tienes unos pelitos cortos, serán las más adecuadas porque permite que los veas mucho mejor. Además, son increíbles para las áreas más sensibles del rostro, donde le vello es más fino, como las cejas o el labio superior.

Pinzas de punta sesgada

Si tus pelos son rebeldes y tienen una longitud entre mediana y larga, necesitas gran precisión para no cortarlos. Por ello, te recomiendo este tipo de pinza. Tienen un corte biselado, lo que permite gran precisión y una rápida depilación. Obtendrás grandes resultados si requieres una selección “pelo a pelo”, por tanto, será la más adecuada para zonas como por ejemplo las cejas, ya que un pelo mal escogido, puede hacer que se vea un rostro desigual.

Pinzas de punta fina

Consigue una precisión milimétrica con las pinzas de punta fina. Son ideales para vellos muy rebeldes, enquistados o sumamente pequeños y finos. Una desventaja importante a tener en cuenta de su uso es que requiere de gran habilidad ya una punta tan fina en manos de alguien que no sabe utilizarla, puede pellizcar la piel y causar mucho daño. De hecho, es de las preferidas en los gabinetes de estética.

Pinzas de punta redonda

¿Este tipo de pinzas retira correctamente el vello? Por supuesto. Al tener la punta roma, permite coger el pelo desde cualquier parte de la punta sin romperlo. Además, si necesitas usarla para áreas más sensibles como, por ejemplo, eliminar el vello del oído, o de la nariz, podrás hacer uso sin miedo a accidentes o pincharte. Podemos decir que se trata de una de las pinzas de depilar más seguras y fáciles de usar.

Pinzas de depilar

Además de los tipos que existen en el mercado según el tipo de punta, hay diversos acabados que también deberías tener en cuenta:

El tamaño

En este caso, el tamaño si que importa. Y lo decimos porque necesitas sentirte cómoda con la herramienta de depilación. No es lo mismo tener en tus manos una pinza de depilación que controlas, que una que te domina a ti. Por tanto, piensa en cuáles son tus necesidades. ¿Tienes una mano pequeña? ¿Vas a usar las pinzas en tu día a día? ¿Usas otros métodos de depilación habitualmente y necesitas unas pinzas para cuando te vas de viaje por si aparece algún pelito? La respuesta a estas preguntas te indicará el tamaño de la pinza que necesitas.

En el mercado existen dos modelos. El tamaño normal, que es el más utilizado habitualmente y ronda los 10 centímetros de longitud. Y el reducido, más conocido como “tamaño viaje” de unos 8 centímetros.

El material

En ocasiones, no le damos mucha importancia al material con el que están fabricadas, y es un aspecto imprescindible a la hora de escoger unas pinzas de depilar adecuadas. El material con el que estén fabricadas determinará su precio, su vida útil, pero también los buenos (o malos) resultados.

Si eliges unas pinzas de plástico porque su precio es llamativamente inferior a otras, puedes exponerte a que se rompan o se doblen por la presión que ejercemos en su uso. Incluso pueden deteriorarse por los cambios bruscos de temperatura.

Si, por el contrario, optas por metal pensando que durarán más tiempo, pero no es de buena calidad, puede suceder que se oxide e infectes las áreas depiladas.

Te recomiendo que te decantes por materiales como el acero inoxidable o el níquel ya que puedes conseguir mejores resultados y di le damos los cuidados necesarios, pueden durar muchísimo.

El agarre

Solemos pasar por alto este punto y es un error. Piensa que se trata de una herramienta relativamente pequeña y requiere una precisión exacta. Por tanto, el trabajo no solo se realiza en la punta, sino que también en la parte de la caña.

Puedes escoger entre las que tienen un acabado liso y son muy suaves al tacto pero que corres el riesgo de que se resbale por la sudor o cremas de manos. O también, puedes hacerte con unas de acabado rugoso o antideslizante. Estas últimas son las más cómodas y evitará que se te escapen las pinzas.

Los extras

Cuanto más azúcar más dulce, ¿verdad? ¡Claro que sí! Pues en el mercado existen algunas opciones increíbles que añadirán un plus de efectividad a tus pinzas de depilar.

  • Pinzas de depilar con luz integrada. Gracias a una pequeña luz led sujetada en la articulación de la pinza, podrás tener mayor visión a la hora de arrancar los vellos más finos y claros.
  • Pinzas de sujeción marcada para mantener la misma posición cuando te depiles. Esto facilita su uso y evita que se deformen.
  • Pinzas con espejo de aumento. En este caso, si te pilla fuera de casa, puedes estar tranquila a la hora de eliminar ese pelito rebelde. Además, suelen ser estuches que incorporan todo lo necesario. Además del espejo y la pinza, puede tener otros complementos como tijeritas, luz led…

Conclusión

La depilación con pinza es algo que requiere de precisión, firmeza, pero también delicadeza. Por todo ello, te recomendamos que antes de arrancar un pelo, tengas en cuenta las consideraciones anteriores: longitud del vello, área en el que está ubicado, tus habilidades… Una vez lo tengas claro, escoge la pinza más adecuada para acertar.

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